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28 de febrero 2011. Vijaya Ekadasi

Maharaja Yudhisthira dijo, “Oh Señor Krsna, Oh glorioso hijo de Vasudeva, por favor se misericordioso conmigo y describe la gloria de Ekadasi que ocurre durante la quincena oscura del mes de Phalguna (Febrero-Marzo)”. El Señor Krsna replicó, “Oh Yudhisthira, oh rey de reyes, te referiré con agrado sobre este gran ayuno, conocido como Vijaya Ekadasi. Quienquiera lo observe ciertamente obtiene el éxito tanto en esta vida como en la siguiente. Todos los pecados de quien ayune en este Ekadasi y oiga sobre sus glorias sublimes, son erradicados. Narada Muni una vez le preguntó al Señor Brahma, quien se sienta en un loto, sobre Vijaya Ekadasi. Narada dijo, ‘Oh el mejor de los semidioses, ten la amabilidad de narrarme el mérito que uno obtiene por observar fielmente el Vijaya Ekadasi. El gran padre de Narada replicó, ‘Mi querido hijo, este antiquísimo día de ayuno es puro y anula todos los pecados. Nunca hasta hoy le he revelado esto a nadie, pero tú puedes entender más allá de toda duda, que este Ekadasi dispensa el resultado indicado por su nombre (Vijaya significa “victoria”). Cuando el Señor Rama estuvo en el exilio en el bosque por catorce años, El, la diosa Sita y Su divino hermano Laksmana, permanecieron en Pañcavati como mendicantes. Sita fue raptada por Ravana y Rama, aparentemente se afligió. Mientras buscaba a Su amada consorte, el Señor llegó ante el agonizante Jatayu y seguidamente mató a Su enemigo Kabandha. El gran devoto-buitre Jatayu regresó a Vaikuntha tras referirle a Rama la forma en que Su querida Sita había sido secuestrada por Ravana. Posteriormente, Rama y Sugriva, el rey de los monos, se volvieron amigos. (1). Juntos, organizaron un gran ejército de monos y osos y enviaron a Hanumanji a Sri Lanka, donde pudo ver a Janaki, Sita-devi, en un jardín asoka. El le entregó el mensaje de Rama y luego retornó con Rama con el mensaje de Ella para El, prestando en tal sentido un gran servicio al Señor Supremo. Con la ayuda de Sugriva, el Señor Rama se dirigió a Sri Lanka. Al arribar a la costa del océano con el ejército de monos, pudo comprender que el agua estaba extrañamente profunda. Así pues, dijo a Laksmana, “Oh hijo de Sumitra, cómo podemos ganar el suficiente mérito para poder cruzar este vasto océano, la insondable morada de Varuna? No alcanzo a ver una vía fácil para cruzarlo, temible como es con sus tiburones y demás peces feroces”. Laksmana replicó, “Oh el mejor de los seres, Oh origen de todos los dioses, Oh personalidad primera, el gran sabio Bakadalbhya vive en una isla justo a cuatro millas de aquí. Oh Raghava, el ha visto a muchos Brahmas ir y venir, tan antiguo y sabio es. Preguntémosle como podemos llegar a salvo a nuestro objetivo”. Entonces Rama y Laksmana se encaminaron al humilde asrama del incomparable Bakadalbhya Muni. Aproximándose a el, ambos Señores ofrecieron Sus respetuosas reverencias como si se tratara de un segundo Visnu. Bakadalbhya Muni comprendió sin embargo que Rama era ciertamente la Suprema Personalidad de Dios, quien por Su propio motivo había aparecido en la Tierra como un ser humano. “ Oh Rama” –dijo Bakadalbhya- “Oh el mejor de los seres humanos, porqué has venido a mi baja morada?”. El Señor replicó, “Oh gran brahmana nacido dos veces, He venido aquí a la costa del mar con Mi falange de monos y osos de modo de cruzar el océano y conquistar Lanka y su horda demoníaca. Oh el más grande de los sabios, por favor sé misericordioso Conmigo y dime cómo puedo cruzar este vasto océano. Es por eso que He acudido hoy a ti”. El sabio dijo, “Oh Señor Rama, te hablaré sobre el más exaltado de todos los ayunos, observando el cual Tú seguramente conquistarás a Ravana y serás eternamente glorificado. Ten la amabilidad de escuchar atentamente. La víspera de Ekadasi, modela un cántaro de agua de oro o plata, o incluso de cobre. Incluso puede ser de arcilla si estos metales no se hallaren disponibles. Llena el cántaro con agua y luego adórnalo bellamente, con hojas de mango. Cúbrelo y colócalo cerca de un altar sagrado sobre un montículo de siete granos. (2). En Tu baño matutino, decora el cántaro con guirnaldas de flores y pasta de madera de sándalo y en la tapa coloca cebada, granada y coco. Luego con gran amoy devoción, adora a la Deidad del cántaro de agua y ofrécele incienso, pasta de madera de sándalo, flores, una lamparilla de ghi y un plato de suntuoso alimento. Permanece despierto esa noche al lado de este cántaro sagrado. Arriba de la tapa llena de cebada, etc., coloca una murti dorada del Señor Narayana. Al amanecer de Ekadasi, toma Tu baño matutino y luego decora el cántaro de agua con pasta de madera de sándalo y guirnaldas. Seguidamente adora al cántaro con incienso de primera clase, pasta de madera de sándalo y una lamparilla de ghi, y también coloca devotamente muchas clases de comidas preparadas, granada y coco delante de la vasija. Después permanece despierto toda la noche. Al amanecer de Dvadasi, lleva el cántaro a la orilla de un río santo o a la costa de un pequeño lago. Tras adorarlo con propiedad, Oh Rey de reyes, ofrécelo junto con todos los ingredientes antes mencionados a un brahmana puro, experto en la ciencia Védica. Tú y Tus comandantes militares observen Vijaya Ekadasi de este modo, seguramente saldrán victoriosos en todos los sentidos. El Señor Ramacandra, la Suprema Personalidad de Dios hizo tal como Bakadalbhya Muni le instruyó y de tal modo conquistó a todas las fuerzas demoníacas. Similarmente, cualquiera que observe Vijaya Ekadasi de esta forma, siempre saldrá victorioso en este mundo mortal, y tras dejar este mundo vivirá por siempre en el reino de Dios. Oh Narada, hijo mío, a partir de esta historia puedes entender porqué uno debe observar este ayuno Ekadasi apropiadamente, acatando estrictamente las reglas y regulaciones. Este ayuno es lo bastante poderoso para erradicar todas las reacciones pecaminosas individuales, incluso las más abominables’. Sri Krsna concluyó, ‘Oh Yudhisthira, quienquiera lea u oiga esta historia, alcanzará el mismo gran mérito que el obtenido por realizar un sacrificio de caballo’. Así termina la narración de las glorias de Phalguna-krsna Ekadasi o Vijaya Ekadasi del Skanda Purana.

Notas
Sugriva, un gran mono, era el hijo de Indra y Ahilya. Ella era la esposa de Gautama, uno de los siete sabios que aparecieron de la mente del Señor Brahma. Indra se disfrazó de Gautama y sedujo a Ahilya, quien había sido bendecida para nunca sobrepasar la edad de dieciséis años. Ella era la dama más hermosa de la tierra, y tanto Indra como el dios-sol se enamoraron de ella. Uno tras otro, Indra y el dios-sol llegaron ante ella en la forma de Gautama y se unieron con ella, y Sugriva y Vali fueron el resultado, respectivamente. Al principio, Sugriva y Vali tenían el aspecto de seres humanos, pero cuando Gautama descubrió la infidelidad de su esposa, el lanzó enojado a los dos hermanos al océano, diciendo, ‘Si ustedes no son mis hijos, conviértanse en monos!’. Así pues, ellos se conirtieron en monos. Sugriva ayudó a su amigo Rama a encontrar a Sita y en retribución Rama ayudó a Sugriva a recuperar su reino de Kiskindha, de su hermano Vali.

 Respecto al hecho de que Gautama poseyera una esposa espectacular y hermosa, Canakya Pandita expresa, makarta pita satruh mata ca vyabhicarini bharya rupavati satruh putra satruh kupanditah “En este mundo, un hombre tiene cuatro enemigos: un padre que sea deudor, una madre que sea como una prostituta, una esposa hermosa y un hijo que no se interese en la ciencia espiritual”. Una esposa hermosa es un enemigo, porque muchos hombres se sentirán atraídos por ella.

Los siete granos son: la cebada, el trigo, el arroz, el maíz, los garbanzos, kukani y dal (o habas).