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11 de junio 2011. Pandava Nirjala Ekadasi

En una ocasión, el hermano menor de Mahãraja Yudhisthira, preguntó al gran sabio Srila Vyasadeva, el abuelo de los Pandavas, si era posible volver al mundo espiritual sin haber observado todas las reglas y regulaciones de los ayunos Ekãdasi, Bhimasena dijo “Oh abuelo inmensamente inteligente, mi hermano Yudhisthira, mi querida madre Kunti y mi amada esposa Draupadi, así como Arjuna, Nakula y Sahadeva, ayunan completamente en Ekadasi y acatan estrictamente todas las reglas y regulaciones de ese día sagrado. Siendo muy religiosos, ellos siempre me dicen que yo también debo ayunar ese día. Pero, oh abuelo, yo les digo que no puedo vivir sin comcer, porque el hambre es insoportable para mí. Doy ampliamente en caridad y adoro a Sri Kesava con propiedad, pero no puedo ayunar en Ekãdasi. Por favor, dime ahora como puedo obtener el mismo resultado sin ayunar”. Al oir estas palabras, Srila Vyãsadeva replicó, “Si tú quieres ir a los planetas celestiales y evitar los planetas infernales, debes ciertamente observar un ayuno tanto en el Ekãdasi claro como oscuro”. Bhima dijo, “Oh abuelo sumamente inteligente, por favor atiende mi ruego. Oh el mayor de los munis, dado que no puedo vivir sin comer si solo como una vez al día, ¿ cómo puedo vivir si ayuno completamente? Dentro de mi estómago arde un fuego especial llamado vrka, el fuego de la digestión. (1) Solo cuando como a mi entera satisfacción ese fuego de mi estómago está satisfecho. Oh gran sabio, quizás yo solo sea capaz de ayunar solo una vez, luego te ruego que me digas si hay un Ekadasi que incluye a todos los demás Ekãdasis. Yo observaré fielmente ese ayuno, con la esperanza de ser idóneo para la liberación”. Srila Vyãsadeva replicó, “Oh rey, tú me has oído referir las diversas clases de deberes ocupacionales, como ser las elaboradas ceremonias Védicas. En Kali-yuga, sin embargo, nadie puede observar todos estos deberes ocupacionales con propiedad. Por consiguiente, ahora te referiré la forma en que, prácticamente sin esfuerzo alguno, uno puede sobrellevar determinada austeridad y obtener el mayor beneficio y felicidad resultante. La esencia de lo que está escrito en las literaturas Védicas conocidas como los Purãnas, es que no se debe comer en la quincena oscura o clara de los Ekãdasis (2). Quien ayuna en Ekãdasi es salvado de ir a los planetas infernales”. Al oír las palabras de Vyãsadeva, Bhimasena, el más fuerte de los guerreros, se asustó y comenzó a sacudirse como una hoja en un árbol baniano, movida por un fuerte viento. El atemorizado Bhimasena dijo, “Oh abuelo, ¿qué he de hacer? ¡ Soy completamente incapaz de ayunar dos veces al mes durante todo el año! Por favor háblame de ese día de ayuno que me dispensará el mayor beneficio!”. Vyãsadeva replicó, “Sin beber siquiera agua, debes ayunar en el Ekãdasi que ocurre durante la quincena clara del mes de Jyestha (Mayo-Junio), cuando el sol viaja por el signo de Géminis y Tauro. Conforme a las personalidades eruditas, en este día uno debe bañarse y realizar ãcamana para la purificación. Empero, mientras se realiza el ãcamana, solo se puede beber la cantidad de agua equivalente a una gota de oro o la cantidad en que puede sumergirse una semilla de mostaza. Solo esta cantidad de agua debe ser colocada en la palma de la mano, cuya forma debe ser semejante a la oreja de una vaca. Si se bebe más agua, es como haber bebido vino. Ciertamente no se debe comer nada, pues si así se hace, se rompe el ayuno. Este rígido ayuno tiene efecto desde el amanecer de Ekãdasi al ocaso de Dvãdasi. Si una persona se esfuerza por observar este gran ayuno muy estrictamente, fácilmente obtiene los resultados de observar los veinticuatro ayunos Ekadasi durante todo el año. En Dvãdasi, el devoto debe bañarse temprano a la mañana. Luego, de acuerdo a las reglas y regulaciones prescritas y dependiendo de su habilidad, debe dar algo de oro o agua a los brahmanas dignos, Finalmente, debe honrar el prasadam con un brahmana. Oh Bhimasena aquel que ayune en este Ekãdasi especial, cosecha de ese modo los beneficios de haber ayunado en cada Ekãdasi durante el año. De ello no hay duda. Oh Bhima, oye ahora el mérito específico que se obtiene por ayunar en este Ekãdasi. El Señor Supremo Kesava, quien sostiene una caracola, un disco, una maza y un loto, me lo dijo personalmente, ‘Todos deben refugiarse en Mí y acatar Mis instrucciones’. Luego me dijo que quien ayune en este Ekãdasi, sin beber agua ni comer, se libera de todas las reacciones pecaminosas, y que quien observe el difícil nirjala en Jyestha-sukla Ekãdasi, cosecha ciertamente el beneficio de todos los demás ayunos Ekãdasis. Oh Bhimasena, en Kali-yuga, la Era de riña e hipocresía, cuando todos los principios de los Vedas estén sumamente destruídos o considerablemente minimizados, y cuando no exista la apropiada caridad u observancia de los antiguos principios Védicos y ceremonias, ¿ cómo habrá algún medio posible de purificar el ser? Pero existe una oportunidad de ayunar en Ekãdasi y liberarse de todos los pecados pasados. Oh hijo de Vãyu, ¿qué más te puedo decir? No debes comer durante los Ekãdasis claro y oscuro, y también debes abandonar el beber agua en el día particularmente auspicioso de Jyestha-sukla Ekãdasi. Oh Vrdodara, quienquiera ayune en este Ekãdasi, recibe los méritos de bañarse en todos los lugares de peregrinaje, dar toda clase de caridades y ayunar en todos los Ekãdasis claros y oscuros. De ello no hay duda. Oh tigre entre los hombres, quienquiera ayune en este Ekãdasi, ciertamente se convierte en una gran persona y obtiene toda riqueza, granos, fuerza y salud. Y en el temible momento de la muerte, los terribles Yamadutas, cuya tez es negro-amarilla, y que esgrimen enormes mazas y sogas místicas pãsa en el aire, se rehusarán a acercarse a él. Antes bien, un alma fiel será llevada de inmediato a la morada suprema del Señor Visnu por los Visnudutas, cuyas formas trascendentalmente hermosas están vestidas con lujosas ropas amarillas y que sostienen un disco, una maza, una caracola y un loto en sus cuatro manos. Es para obtener todos estos beneficios que uno debe ciertamente ayunar en este Ekãdasi tan importante, incluso de agua”.