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23 de septiembre 2011. Irinda Ekadasi

Romper entre 5:45 – 9:47

Mahãraja Yudhisthira dijo, “Oh Madhusudana, oh matador del demonio Madhu, ¿cuál es el nombre del Ekãdasi que ocurre durante la quincena oscura del mes de Asvina? (Setiembre-Octubre) Por favor, descríbeme sus glorias”.

El Señor Supremo Sri Krsna replicó, “Este día sagrado se llama Indirã Ekãdasi. Si una persona ayuna en este día, todos sus pecados son erradicados y sus antepasados que han caído en el infierno son liberados. Oh el mejor de los reyes, quien simplemente oiga sobre este Ekãdasi obtiene el gran mérito ganado por realizar un sacrificio de caballo. En Satya-yuga vivía un rey llamado Indrasena, quien era tan poderoso que había destruído a todos sus enemigos. Su reino se llamaba Mahismati-puri. El glorioso y altamente religioso Rey Indrasena cuidaba muy bien de sus súbditos y por lo tanto era muy rico en oro, granos, hijos y nietos. Asimismo, estaba sumamente consagrado a Sri Visnu. Disfrutaba especialmente del canto de Mi nombre, profiriendo ‘ ¡Govinda! ¡Govinda!’. De esta forma, el Rey Indrasena se autodedicaba sistemáticamente a la vida espiritual pura y pasaba mucho tiempo meditando en la Verdad Absoluta. Un día, cuando el Rey Indrasena se hallaba presidiendo tranquilamente una asamblea, se vio descender del cielo al orador perfecto, Nãrada Muni. El rey ofreció a Devarsi Nãrada, el santo entre los semidioses, un gran respeto saludándolo con las manos juntas, invitándolo al palacio, ofreciéndole un asiento confortable, lavando sus pies y hablando dulces palabras de bienvenida.

Luego Nãrada Muni le dijo a Mahãraja Indrasena: “Oh rey, ¿prosperan los siete miembros de tu reino?¿ Se halla tu mente absorta en pensar en la forma de realizar con propiedad tu deber ocupacional? ¿ Te consagras cada vez más al Señor Supremo Visnu?”. El rey replicó, ‘Por tu gentil gracia, oh el mayor de los sabios, todo está muy bien. Hoy, meramente por tu presencia, todos los sacrificios en mi reino son exitosos! Por favor muéstrame misericordia y explica el motivo de tu visita aquí’.

Sri Nãrada, el sabio entre los semidioses, dijo seguidamente, ‘Oh león entre los reyes, escucha mis sorprendentes palabras. Cuando descendía de Brahmaloka a Yamaloka, el Señor Yamarãja me alabó muy graciosamente y me ofreció un asiento excelente. Mientras glorificaba yo su veracidad y maravilloso servicio al Señor Supremo, observé que tu padre estaba en la asamblea de Yamarãja. Aunque él había sido muy religioso, dado que rompió un ayuno Ekãdasi prematuramente, debió ir a Yamaloka. Tu padre me dio un mensaje para tí. El dijo, ‘En Mãhismati vive un rey llamado Indrasena. Por favor cuéntale sobre mi situación aquí, que debido a mis acciones pecaminosas del pasado he sido de alguna manera obligado a residir en el reino de Yamarãja. Por favor, entrégale este mensaje de parte mía: ‘Oh hijo, ten la amabilidad de observar Indirã Ekãdasi y entrega la mayor cantidad posible en caridad, para que pueda yo elevarme al cielo’.

Nãrada continuó, ‘Tan solo para entregar este mensaje, oh rey, es que he venido a tí. Debes ayudar a tu padre observando el ayuno de Indirã Ekãdasi. Por el mérito que acredites, tu padre irá al cielo’. El Rey Indrasena preguntó, ‘Oh gran Nãradji, por favor se misericordioso y dime específicamente como observar un ayuno en Indirã Ekãdasi y también dime durante que mes y día ocurre’.

Nãrada Muni replicó, ‘Oh rey, por favor escucha mientras te describo el proceso completo de observar Indirã Ekãdasi. Este Ekãdasi ocurre durante la quincena oscura del mes de Asvina. En Dasami, el día antes de Ekãdasi, debes levantarte temprano a la mañana y luego hacer algún servicio a Dios con fe completa. Al mediodía, has de bañarte nuevamente en una corriente de agua y luego ofrecer oblaciones a tus antepasados con fe y devoción. Asegúrate de no comer más de una vez al día y a la noche duerme en el suelo. Cuando te despiertes en la mañana de Ekãdasi, lava tu boca y dientes muy bien y luego con profunda devoción por el Señor, toma este voto sagrado: ‘Hoy ayunaré completamente y abandonaré toda clase de disfrute de los sentidos. Oh Suprema Personalidad de Dios de ojos de loto, oh Infalible, por favor dame refugio en Tus pies de loto”. Al mediodía, párate delante de la Sri Sãlagrãma-sila y adórala fielmente, siguiendo todas las reglas y regulaciones; seguidamente ofrece oblaciones a tus antepasados.
A continuación, alimenta a los brãhmanas calificados y ofréceles algo en caridad, conforme a tus medios. Entonces, toma la comida ofrecida a tus antepasados, huélela y ofrécela posteriormente a una vaca. Después, adora al Señor Hrsikesa con incienso y flores y finalmente, permanece despierto toda la noche cerca de la Deidad de Sri Kesava. Temprano en la mañana del día siguiente, Dvãdasi, adora a Sri Hari con gran devoción e invita a los brãhmanas a un suntuoso banquete. Luego alimenta a tus parientes, y finalmente toma tu comida en silencio. Oh rey, si tú observas estrictamente un ayuno en Indirã Ekãdasi de este modo, con los sentidos controlados, tu padre seguramente será elevado a la morada del Señor Visnu’.

Tras decir esto, Devarsi Nãrada desapareció de inmediato. El Rey Indrasena siguió las instrucciones del gran santo a la perfección, observando el ayuno en asociación con sus parientes y sirvientes. Al romper su ayuno en Dvãdasi, cayeron flores desde el cielo. El mérito que Indrasena ganó por observar este ayuno, liberó a su padre del reino de Yamarãja y le hizo obtener un cuerpo completamente espiritual. Ciertamente, Indrasena lo vio elevarse a la morada del Señor Hari, montado sobre Garuda. El propio Indrasena pudo reinar sin ningún obstáculo y en su debido momento cedió el reino a su hijo y también fue a Vaikuntha. Oh Yudhisthira, estas son las glorias de Indirã Ekãdasi, que ocurre durante la quincena oscura del mes de Asvina.

Quienquiera oiga o lea esta narración, ciertamente disfruta la vida en este mundo, es liberado de todos sus pecados del pasado y en la muerte regresa al hogar, de vuelta con Dios, donde vive eternamente”. Así termina la narración de las glorias de Asvina-krsna Ekãdasi o Indirã Ekãdasi, del Brahma-vaivarta Purãna.